Escrito por Ana Inés Cabral    Martes, 27 de Julio de 2010 18:42   
Florencia Peña: “Clarín es un medio manchado con sangre”

Florencia Peña

La actriz recibió a Política Argentina en su camarín en el Paseo la Plaza antes de la función de “Un dios salvaje” que protagoniza junto a María Onetto, Fernán Mirás y Gabriel “Puma” Goity. En una relajada charla en medio de luces y maquillaje  dejó en claro las razones por las cuales apoya a este gobierno. También opinó sobre la Ley de Matrimonio Igualitario y contó las consecuencias que le trajo haberse pronunciado a favor de la Ley de Medios durante el año pasado.

En jogging, sin maquillaje y muy alborotada, Florencia contó que hace pocos minutos bajó del avión que la trajo de Uruguay: “Vivo de lunes a miércoles ahí porque estoy grabando una serie que se va a vender al exterior. Aterrizo y vengo corriendo al teatro porque tengo función. Así que en cualquier momento me infarto”, dice en tono irónico.

 

-¿Te molesta ser catalogada como “kirchnerista”?

-No. Yo defiendo un modelo y la manera de desprestigiar mis ideas es decir: “Ella es kirchnerista”, como si tuviera algo que ver con el gobierno. No trabajo para nadie, ni me bajan línea. No soy periodista, soy actriz. No estoy acordando con el nazismo, ni diciendo que Videla tiene que estar libre, ni estoy teniendo pensamientos homicidas. Simplemente soy una ciudadana que se expresa y piensa de determinada manera. No intento que la gente opine como yo, pero sí expongo el porqué creo que es un momento importante e interesante de la Argentina. Hay quienes no están de acuerdo con mis dichos y me respetan mucho por mi libertad.

-¿En el medio artístico?

-Si, en el medio encuentro más paridad. Los actores con los que yo me relaciono piensan muy parecido a mí, pero me dicen que no sabrían como articular una frase como lo hago yo. También hay quienes no están de acuerdo y me respetan igual. Pero con los que vienen con odio es imposible relacionarse. No sé qué clase de país quiere esa gente, pero es imposible poder interactuar desde ese lugar.


-De todos modos, en el último tiempo muchos artistas salieron a expresar su posición respecto a determinados temas…

-Creo que las acciones se contagian. No sé si fui punta de lanza…ojalá. Creo que yo me expuse en un momento donde la cosa estaba brava…

Hoy en día el modelo atraviesa un momento de más vigor, está empezando a florecer  aunque los medios digan lo contrario. La gente entendió un poco más por qué es tan necesaria esta ley de medios. Comprendió que cuando un monopolio está en contra, se repiten consignas una y otra vez en 300 medios, con el fin de establecer ideas.

Lo que yo apoyo es el modelo, porque si viniera otro presidente con el mismo plan de gobierno, también lo respaldaría. Soy una persona que apoya determinadas ideas que están sucediendo en la Argentina.

-¿Qué consecuencias tiene para un artista como vos manifestarse en contra del Grupo Clarín?

-Básicamente te invisibilizan, te ignoran. Yo soy una actriz lo suficientemente visible y por eso les molesta tanto lo que digo. De la misma manera que actúan que los ADN de los hijos de Ernestina Herrera de Noble no fueron contaminados y lo silencian. O como cuando intentan demostrar que no está buena la ley de medios o como cuando se habla del matrimonio gay tratan de darle espacio a los que están en contra. De esa misma manera se opera invisibilizando al artista. Por ejemplo, Federico Luppi estrenó una obra y no le dieron la tapa de Clarín espectáculos. Entonces desde el multimedio después se molestan cuando uno habla de censura. Pongámosle otra palabra. Yo no me victimizo ni mucho menos, tengo espalda para bancármela. Mientras tenga consciencia y esté en mis cabales nunca más quiero hacer una nota para Clarín, no la estoy mendigando. A mí no me interesa estar en ese medio manchado con sangre. Encima traban una investigación que tiene que ver con un crimen cometido. Si su dueña vive en una mentira, ¿por qué vamos a creerle? ¿Por qué bajarían una línea verdadera?

A los que me atacaron diciendo que me victimizo, yo jamás lo hice y no tengo esa manera de vivir. A mí una portada de Clarín a esta altura de mi vida no me importa. Los actores deberían comprender que nuestro arte va a trascender por mucho más que una tapa, sea de Clarín u otro medio.

-¿Cómo surgió la idea de escribir para el nuevo diario Tiempo Argentino?

-Ellos me llamaron cuando estaban armando el diario y me encantó la idea. Lo que tiene de bueno e interesante Tiempo Argentino es que no te dan ganas de tirarte por el balcón a los cinco minutos de leerlo. Hay gente interesante escribiendo.  A mí no me han pedido que escriba sobre nada en particular, ni me corrigen. Estoy muy contenta de estar incursionando en un terreno en el que puedo expresarme desde la escritura. Nunca lo había hecho. Me parece interesante que en un par de años vaya a tener una crónica de la actualidad escrita por mí misma sobre lo que estaba pasando en ese momento. Después las juntaré y tal vez las edite todas juntas. Ese es un ejemplo de lo que decía antes: en ningún medio sale que estoy escribiendo en un diario. Y si lo digo no me lo publican.

Hay que empezar con las pequeñas acciones para que las grandes sucedan. Para mí la militancia va por ahí…

Si pensamos que en la época del proceso esta ley de comunicación  era la que justamente hacía que se invisibilizara la matanza, hay que notar que esa información se supo de todas formas. No pudieron hacer que los 30.000 desaparecidos quedaran en el olvido y fueran ocultados. En algún momento la verdad iba a salir a la luz. Creo que la comunicación encuentra siempre grietas por donde filtrarse. No van a poder callarnos.

- Algunos medios te acusan de haber tomado partido de forma radical a partir de este Gobierno.

-Si uno me escucha hablar es difícil pensar que yo solo tomé posición en el último tiempo. Y vayamos al peor de los supuestos que es pensar que esto surgió solo hace un año y medio, ¿eso es menos valioso? Es como cuando le critican a los Kirchner que ellos no militaron por los derechos humanos de una manera muy activa. Para mí que Cristina (Fernández) haya votado en contra de las leyes de Amnistía y Punto Final la hace alguien que tenía una postura a favor. Y supongamos que no militaron activamente por los derechos humanos, ¿eso le quita mérito a que estemos juzgando a los genocidas? No. Bienvenido este momento donde los derechos humanos están sobre el tapete.

No me molestan mis enemigos, no van a callarme. Yo no llego a mi casa y me largo a llorar porque hay gente que me critica. Tengo la vida que quiero. Podría haberme quedado en mi casa, pero quiero que a todos nos vaya bien. Somos nosotros, los que más tenemos, quienes debemos achicar la brecha. No quiero un país donde yo cada vez tenga más y haya gente que cada vez tiene menos.

-¿Cuánto ayuda el análisis que algunos programas hacen sobre el accionar de los medios?

-Está bueno que veamos como los medios se ponen en esa posición ‘panqueque’ donde un día avalan algo y al otro lo critican. El periodismo nunca había estado en el centro de las críticas. Siempre estaban atacando deportistas, actores, gobernantes. Cuando este momento haya pasado muchos periodistas van a tener vergüenza de haber bancado el modelo de la oposición, donde se quiere ir de lleno a atacar a la Democracia.

Cuando Clarín sale a atacar a los periodistas “pagados por los K”, nosé qué quiere decir. Victor Hugo Morales ha sido un gran crítico del kirchnerismo  y está de acuerdo con algunas políticas de este gobierno, pero creo que cuanto más le pegan, más se enaltece. No importa lo que uno diga, sino lo que uno haga.

Cuando hay alguien que va con la verdad o que tiene una manera de expresarse con un backup de construcción atrás les molesta muchísimo, y Victor Hugo lo tiene.

- Sabiendo que estás a favor, ¿qué te generaron los argumentos en contra del Matrimonio Gay?

- Me dieron vergüenza. El matrimonio entre personas del mismo sexo sólo afecta a personas que están peleando por no ser discriminadas. Con el avance del tiempo la figura de familia fue modificándose. El avance de la humanidad ha evolucionado, lo único importante es el amor. Están los que dicen  ‘queremos padres y madres normales’, ¿quién puede hablar de normalidad? Yo creo que la Iglesia no puede abrir la boca hasta que no haga un mea culpa de todas las atrocidades en las que ha estado metida. Desde el abuso de los curas tapados desde las más altas esferas de la Iglesia, hasta el no uso de preservativo teniendo en cuenta la era del Sida. Entonces cuando desde la Iglesia se habla de moralidad me da nauseas.

Lo mismo me pasa con toda esa gente que sale a hablar en favor de la ‘normalidad’. Son todos fachos encubiertos, los mismos que están en las marchas apoyando a los tres chicos que violaron a la chica de 14 años y que, como la chica era un poco ‘ligera’, salieron a hacer una marcha en apoyo a los pibes. Y es la misma gente que debe ir a las marchas a favor del gatillo fácil en Bariloche.

-¿Estás a favor de la legalización del aborto?

Si este tema trajo estas reacciones, no me quiero imaginar si se llega a tratar la posible ley de legalización del aborto. Vamos a ser acuchillados en la plaza los que estamos a favor de que se regule. Acá, creo que una vez más es un problema social, donde el que tiene plata puede abortar en un lugar seguro y los que menos tienen se desangran porque no hay una ley que lo regularice.

Me parece que lo que produce la ley entre personas del mismo sexo es miedo a que las cosas cambien. No creo que esas personas modifiquen su mentalidad, pero de a poco les vamos a hacer entender que el derecho del otro cuando no te afecta a vos, es sólo el derecho del otro y ahí lo debes dejar.
 
Autor de la nota: Ana Inés Cabral

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