Escrito por Gretel Müller    Lunes, 30 de Agosto de 2010 14:50   
Crítica de la Argentina: "Éste es un conflicto de muy poca guita para salvarlo"
Crítica de la ArgentinaHace 4 meses que el diario Crítica de la Argentina entró en quiebra y fue tomado por sus trabajadores en reclamo de los salarios adeudados y las fuentes de trabajo; las soluciones todavía no son certeras. Alejandro Bercovich, delegado de la Comisión Interna del diario, habló con Política Argentina acerca de las expectativas presentes para la salida del conflicto: “Lo que nos mueve ahora a seguir aguantando es luchar porque el Gobierno se haga cargo de la continuidad de las fuentes de trabajo”, explicó resaltando la responsabilidad que tiene el Estado frente a cualquier despido e injusticia laboral.

La redacción, como muchos otros jueves desde el mediodía, se fue llenando de gente y organizaciones que apoyan su lucha y al grito de “Crítica es de los trabajadores”, entre pancartas y volantes marcharon a Plaza de Mayo nuevamente en reclamo de sus exigencias.

-Desde el 29 de abril pasado ustedes no cobran sus suledos y están luchando por la continuidad de sus puestos de trabajo. ¿Cómo es el día a día de esta lucha? ¿Cuáles son las discusiones más frecuentes en las asambleas?

-Las discusiones más frecuentes pasan por la espera de un resultado concreto en función a lo que venimos planteando durante estos 4 meses. Hay algo de desazón porque la expectativa que teníamos era el relanzamiento del diario, que volviera a salir con otro grupo empresario a cargo.  Lo que nos mueve a seguir aguantando es la perspectiva de que el Gobierno se haga cargo de la continuidad de las fuentes de trabajo y la posibilidad de cobrar lo que nos quedaron debiendo, que son 4 sueldos a esta altura y el aguinaldo. Por otro lado este reclamo pasa más por el lado político: es el Gobierno quien  tiene un discurso atravesado por la libertad de expresión, por la democratización de los medios y por terminar con los monopolios, por lo que  creemos que no puede dejar pasar que un medio de comunicación deje de un día para el otro a 190 personas en la calle sin indemnización. Lo que pasó es un paradigma de la injusticia en cuanto a los derechos laborales.

Lo que hacemos en cada asamblea es sacar un balance que evalúe la supervivencia del conflicto. Entendimos que la lucha no es sólo por el resultado, sino también por el transcurso y por lo que logramos hasta ahora que es que un conflicto en los medios llame la atención como nunca antes lo había hecho otra situación similar. En este sentido el balance es positivo.

-Hace unas semanas existía la posibilidad de que el matutino sea comprado por el grupo Olmos, actuales propietarios de Crónica. ¿Qué fue lo que pasó?

-El  anhelo inicial que teníamos era que se relanzara el diario, ahora lo vemos más difícil. Lo que estamos discutiendo es la posible reubicación en distintos grupos periodísticos que pueden ampliarse siempre y cuando el Gobierno los subsidie o les extienda posibilidades para contratar más gente. Porque acá lo que está también en discusión es lo que hace el Gobierno frente a la sociedad. Éste es un conflicto de muy poca guita para salvarlo o para volver a poner el diario en la calle, las indemnizaciones no, pero la continuidad laboral se podría garantizar desde el Estado. El tema es que esto está cruzado por una patronal que quebró ya varias empresas; este año Mata quebró 4 empresas entre España y Argentina.

-Aníbal Fernández se comprometió en una reunión, hace ya un mes, a pagarles lo adeudado por el Gobierno Nacional de pauta oficial, que serían 454.000 pesos, pero luego de esa reunión no volvió a recibirlos, ni a tener diálogo con ustedes. Finalmente. ¿El Estado les pagó el dinero adeudado?

-El 26 de julio nos reunimos con Aníbal y él nos prometió ese pago que, en realidad, es menos que la deuda que figura en el expediente judicial de la quiebra. En dicho papel dice que el Estado Nacional quedó debiendo 1.047.000 pesos. Nos aseguró que iba a pagar 454.000 pesos pero no tuvimos más respuestas. Recién el miércoles pasado en el programa Duro de Domar le preguntaron por esto y explicó que el jueves iba a abonarlo. Finalmente el viernes accedió a pagar 215.000 pesos. Es decir que por ahora tenemos sólo un cuarto de lo que el Gobierno nos debe de pauta oficial. De todas formas la pelea de fondo no es por la deuda, sino por las fuentes de laburo.

-Muchas organizaciones y centrales obreras se solidarizaron con este conflicto. En este sentido, ¿cuál es tu opinión sobre al desempeño de la UTPBA, como síndicato que los representa, desde que comenzó el conflicto hasta ahora?

-La UTPBA no jugó ningún rol, al revés. Se dedicó a venir a las asambleas a dar un apoyo formal, a acompañar a las audiencias en el Ministerio de Trabajo y nada más. Cuando estalló lo más duro del conflicto, es decir cuando Antonio Mata, socio mayoritario, se fue del país y nos dijeron que no se iban a pagar los sueldos, hicimos un par de movilizacioness y les plateamos que intervengan porque necesitabamos que el gremio reaccione para que haya una movida en todos los medios que respalde nuestra lucha. Lo pensaron un tiempo, un fin de semana largo recuerdo, y después ofrecieron llamar a un paro de una hora en todas las redacciones pero sin convocatoria de delegados. Es decir una convocatoria vía internet. Con lo cual nosotros decidimos ir directamente a hablar con los delegados y logramos un paro en todas las redacciones, lo que se puede ver en el blog diariocriticadelaargentina.blogspot.com. Desde ese momento la UTPBA se ofendió, nos abandonó y no apareció más.

-Teniendo en cuenta que integrás el Frente de oposición en las próximas elecciones del sindicato que se realizarán el 28 y el 29 de septiembre. ¿Qué expectativas te generan estos comicios?

-En las elecciones nosotros vamos a plantear que hace falta un sindicato que apoye a los trabajadores y  que necesitamos recuperarlo más que nada en las grandes empresas para hacer que los derechos planteados en el Estatuto del Periodista se respeten. No creemos que ganando nosotros va a cambiar todo de la noche a la mañana, sino que es importante organizarse en cada medio para lograr que se respeten los nuestros derechos. De todas formas tal como está armada la elección para este año, en cuanto a los padrones, no tenemos chance de ganar porque ni siquera está garantizada la minoría en la Junta Electoral. Ellos se manejan con el fraude. Siceramente no tengo la espectativa de ganar estas elecciones, sí de plantear una voz diferente y que de acá a tres años, cuando sean los próximos comicios, podamos dar una política de afiliación masiva y tener un sindicato propio, sea paralelo o este mismo cambiado de pies a cabeza.

-La Orden de desalojo dictada por el juez Fernando Durao, vigente desde el 12 de agosto pasado, representó una gran amenaza para la continuación de la lucha que vienen llevando a cabo. En la actualidad ustedes presentaron un pedido para que se extienda la guarda de los bienes y les permitan permancer en la redacción mientras continúa el proceso de quiebra ¿Cómo es la situación jurídica en este momento? ¿Existe todavía riesgo de que esto no sea así?

-El juez dictó una orden de desalojo porque la quiebra exige que se libere el inmueble para rentar todos los bienes y que los acreedores cobren lo liquidado. Creemos que el riesgo existe y que hay que resistir el desalojo hasta que no tengamos una solución concreta. Nosotros defendemos el derecho a seguir laburando de esto y ese derecho lo defendemos apelando al Estado, a los empresarios involucrados y también a la sociedad. Este conflicto tuvo mucho más eco que el que podría haber tenido otro con esta misma cantidad de empleados, porque que la sociedad se dio cuenta de que había algo de importante en que siguiera abierta una voz.